Junto a la Puerta de San Andrés, en la Plaza del Socorro de la hermosa capital segoviana, encontramos un bar familiar con una decoración tan entrañable y acogedora como sus dueños. En la sala, estanterías repletas de libros y adornos nos transportan al pasado. La tortilla, consumida a modo de tapa que acompaña a la bebida, está muy muy rica. Bastante cuajada, sabe a cocina de fuego, como las de antes. Este local es, sin duda, uno de los más recomendables de Segovia.
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